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Mi conducta
En el Capítulo 3 de la Carta de Pablo a Tito, Dios me hace recordatorios muy claros de conductas que El ve como "consecuentes" al amor que profeso por El, a la relación que busca mantener con El, a la obediencia que El espera de mi en todo momento, en todo lugar, con toda persona:
- Ser obediente y sumiso ante la autoridad,... y ser respetuoso
Por ejemplo, manejando en la carretera, declarando los impuestos anuales, acatando las leyes públicas, respetando la autoridad y a la persona de autoridad en determinados espacios en la Iglesia (como grupo humano), entre otros. Por ejemplo, no utilizar la muletilla: "Es para que oremos por esa persona"... o bien, recordar que lo contrario a hablar mal de alguien es justamente hablar bien de la gente. Todos tenemos algo positivo que mostrar. Por ejemplo, procurar ser conciliador en los espacios que Dios permite que yo esté cercanamente involucrado - Demostrar humildad en mi trato con todos
Por ejemplo, tener muy en cuenta mis propias limitaciones y debilidades y funcionar acorde con este conocimiento - Evitar controversias, discusiones y peleas que no lleven a nada
Por ejemplo, aquellas que lo único que traen es división y resentimiento y no edifican a nadie.
Y todo se resume básicamente en estar siempre dispuesto a hacer lo bueno !, en llevar un vida útil y de entrenamiento a lo que nos espera: Vida Eterna.
Tito 3 La conducta del creyente
1 Recuérdales a todos que deben mostrarse obedientes y sumisos ante los gobernantes y las autoridades. Siempre deben estar dispuestos a hacer lo bueno:2 a no hablar mal de nadie, sino a buscar la paz y ser respetuosos, demostrando plena humildad en su trato con todo el mundo. 3 En otro tiempo también nosotros éramos necios y desobedientes. Estábamos descarriados y éramos esclavos de todo género de pasiones y placeres. Vivíamos en la malicia y en la envidia. Éramos detestables y nos odiábamos unos a otros.4 Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro Salvador,5 él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo,6 el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador.7 Así lo hizo para que, *justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna. 8 Este mensaje es digno de confianza, y quiero que lo recalques, para que los que han creído en Dios se empeñen en hacer buenas obras. Esto es excelente y provechoso para todos. 9 Evita las necias controversias y genealogías, las discusiones y peleas sobre la ley, porque carecen de provecho y de sentido.10 Al que cause divisiones, amonéstalo dos veces, y después evítalo.11 Puedes estar seguro de que tal individuo se condena a sí mismo por ser un perverso pecador. Instrucciones personales y saludos finales
12 Tan pronto como te haya enviado a Artemas o a Tíquico, haz todo lo posible por ir a Nicópolis a verme, pues he decidido pasar allí el invierno.13 Ayuda en todo lo que puedas al abogado Zenas y a Apolos, de modo que no les falte nada para su viaje.14 Que aprendan los nuestros a empeñarse en hacer buenas obras, a fin de que atiendan a lo que es realmente necesario y no lleven una vida inútil. 15 Saludos de parte de todos los que me acompañan. Saludos a los que nos aman en la fe.
Que la gracia sea con todos ustedes. Usted puede reaccionar con su opinión escribiendo
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