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Por Darwin López
TITO 2.11-15
11 La gracia de Dios se ha manifestado para salvación para toda la humanidad, 12 y nos enseña que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria justa y piadosamente, 13 mientras a guardamos la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. 14 El se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. 15 Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad, nadie te menosprecie.
El pensamiento de Pablo en esta sección y lo demás del texto se refleja en la forma expositiva que tiene el texto. Este párrafo está inmerso en la sección donde Pablo inicia unas directrices específicas a Tito “Pero Tú,” este es el enlace entre el capítulo uno y el dos. El cambio se da a causa de una antítesis o antifilosófica forma de vida que presentan algunos participantes de la iglesia, cuya forma de vida y expresión, no es la que expresa adecuadamente el Evangelio de Dios.
El capítulo dos es, lo que Tito debe enseñar a los cretenses y la forma difiere según el auditorio; varía según sean ancianos, ancianas- (mujeres jóvenes), jóvenes o siervos. Posiblemente algunas formas de vida que Tito va a enseñar serán nuevas para algunas, pero hay otras enseñanzas, como en el capítulo tres que solo se las tiene que recordar, para que lo apliquen a sus vidas.
Algo muy interesante ocurre en nuestro texto (2.11-15) que también lo va a enseñar Tito, y es que nuestra porción es válida para todos los auditorios mencionados anteriormente, no es algo especifico, sino para todos y de hecho no solo para todos ellos, sino para toda la humanidad. La manifestación de la gracia de Dios es genérica, no es exclusiva, pero sí su enseñanza porque ellas demandan su cumplimiento a al pueblo de Dios. Aunque la falta cumplimiento de las mismas enseñanzas por los no creyentes, siempre es desobediencia.
Ella se ha manifestado con propósitos específicos, salvar y enseñar. La dimensión en que se expresa es en toda la humanidad. Aquellos que han sido alcanzados por ella, les enseña (y nos) que renunciando es que vivimos, por la gracia de Dios. Y es que la gracia “ha aparecido” haciendo un eco en el tiempo, dividiendo la revelación de Dios antes de ella y después de ella, pero no es que Dios antes no tenía gracia, si no que su manifestación ha sido, para que nosotros no nos quedáramos fuera de la perfección o madurez que es en Dios, así como aquellos la habían alcanzado en tiempos pasados, para que fuésemos juntamente perfeccionados. He 11.39-40
Está aparición que irrumpe en el tiempo, “nos enseña” que desde su revelación, está en constante acción, ella es activa y no pasiva, es cambiante y no estática, ella cambia personas, les enseña la actitud que debemos tener mientras “aguardamos”, mostrando su actividad a través de la transformación personal de cada vida, renunciando a la vida pasada heredada (1P 1.18) a una vida sobria, justa y piadosa. Llevando esta actividad de la gracia a la ultima actitud del creyente y es la del celo por hacer buenas obras, la cual se manifiesta como indicador de la obra creciente del creyente.
Pablo enviando la carta a Tito, un hombre que se ve a través de la carta y Hechos, como emprendedor y maduro en la fe, compañero de antaño de Pablo, este le dice que el propósito de esta carta es recodar la razón por la cual está en Creta, ellos ya habían hablado el asunto, pero ahora Pablo se lo dice por escrito “por esta causa te deje en Creta, para que corrigiese lo deficiente y establecieras ancianos en cada ciudad, así como yo te mande”
Los diferentes auditorios en que Pablo especifica algunas correcciones en 2.1-10 junto con mi pasaje 2.11-15 muestra la necesidad de la presencia de Tito, las deficiencias que menciona Pablo no son de índole solamente de administración eclesial, sino de doctrina, la introducción en 2.1 “Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.” Y después delimita los auditorios y los conjunta en uno solo en mi 2.11-15 terminando “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad, nadie te menosprecie” muestra la necesidad de una acción inmediata para este problema. La omisión de la acción de gracias, muestra la urgencia del problema, cosa no común en Pablo.
La acción debe ser inmediata: A los engañadores no hay que tolerarlos, hay que silenciarlos (1.11) y esto debe hacerse por medio de Tito y los ancianos, como parece indicar el contexto de 1.5-9. La forma en que debe hacerse es enseñando cual es la voluntad de Dios, que enseña la gracia de él por medio de su Hijo Jesucristo, sino “nos enseña que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria justa y piadosamente, 13mientras aguardamos la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”
En resumen este párrafo muestra el evangelio a todos incluyendo a los que tenían que ser corregidos, de su desvió a fábulas judaicas y no según el evangelio de Pablo. Los antiguos oponentes de Pablo, los del grupo de la circuncisión que enfrentará en Galacia, aparentemente continuaban siguiendo sus pasos, para corregir a sus “conversos” (1.10-14) por esta causa la necesidad de ser corregidos. En el contexto socio-cultural de Tito podemos apreciar varios detalles para entender con mejor amplitud la carta y nuestro texto: Creta tenía la mala reputación de arrogancia, traición y ambición. La “glotonería” estaba asociada con el amor al placer en contraste con el amor por el conocimiento. En Creta se encontraba una colonia judía bastante grande. (Keener, p.632)
Igual menciona con relación a nuestro texto que se puede ver, primero que los romanos sospechaban de las religiones minoritarias (especialmente las de Oriente con elementos estáticos en su adoración) pervertían los valores familiares tradicionales, para evitar eso los creyentes debían de vivir de una manera respetable para contrarrestar las acusaciones falsas. La provisión de una salvación para toda la gente, iba en contra del exclusivismo judío y los sentimientos prevalecientes de distinciones culturales sostenidas por mucha gente en la antigüedad.
En el verso trece, los judíos de la diáspora y los cristianos se veían a sí mismos como una minoría moral en una ciénaga de paganismo, sujetos a las calumnias y esporádicas violencias. Ellos como Pablo se referían a Dios como “el gran Dios” y lo veían como un “salvador”, en a religión griega este último término significaba libertador o benefactor. Los judíos igualmente admiraban el celo por Dios, aunque aquí no al celo de los zelotes, probablemente desconocido para los cretenses.
Dentro del contexto literario en su menor contexto, la sección anterior (2.1-10) muestra como está sana doctrina se entreteje en las relaciones sociales romanas, dentro de la familia y la estructura social. El evangelio es visto no como un ente de sedición, sino como una mejor norma de vida, tanto para hombres, mujeres, jóvenes y esclavos. El principio sigue en nuestro texto (2.11-15) y prosigue al siguiente (3.1-8) especificando que la vida cristiana no-solo es dentro de la casa o la iglesia, sino en la sociedad tiene su lugar, en respetar las estructuras y comportarse en ella de la manera a la doctrina cristiana social del momento. Pablo teje y toma en cuenta totalmente el contexto donde se encuentra la iglesia formula la verdad de Dios, a través de los entes sociales acordes a ella. Para sacar provecho al texto y hacer una correcta exégesis veremos el pasaje parte por parte, y sacar así el mensaje contenido entre estos versos. Cada verso comparar con el bosquejo vertical.
11La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a toda la humanidad,
La gracia que proviene de Dios, se ha hecho presente para dar salvación y no solo a un solo grupo, sino para toda la humanidad. Esta puede ser una buena paráfrasis del texto que nos enseña que la gracia no es algo etérea, no es un bonito concepto que los todos deben de saber para que mediten en ello, para hacernos suspirar y deleitarnos en soñar, porque dirían que lindo sería, aunque nunca lo alcanzaría.
Menos es una pretensión utópica donde todos a pesar de lo que han hechos son salvos, aunque esto en cierto sentido es verdad, la utopía radica en la irresponsabilidad que no es tachada, sino salvada, pero un el buen pensador entendiendo bien el concepto y sus implicancias, solo alcanzaría ver un lindo sueño que el hombre ha podido generar, “un Dios de amor y que busca la paz, lleno de gracia y de verdad, que se asoma a salvar a sus enemigos de ultramar, sin busca de ningún bienestar, sino solo el de dar y amar”
Este texto o es el una cita del “Evangelio desnudo o esencial” (Bevans p. 57) que debe ser llevado, porque su forma y expresión son muy culturales en conceptos, pero sí hay que rescatar que la forma en que gramaticalmente es expresado el texto, es uno de los mejores textos que pueden evidencian bien, cual es el evangelio de Cristo, con muy pocas connotaciones culturales alusivas a otra cultura que deben ser impuestas. Aun no existe tal cosa como evangelio desnudo, la verdad sí existe un mensaje para cada cultura, que debe variar en la forma de articularlo en la vida social de cada contexto.
La gracia es el inmerecido amor revelado en Cristo, y, por consiguiente, puede decirse que sintetiza todo el evangelio en una sola palabra (Cranfield, p. 9) La clara forma en que Pablo muestra esta gracia de Dios que se manifiesta con propósito (11), no es sino a la manifestación de Jesucristo revelada (13) no en tiempo cósmico, sino histórico, llevando el propósito ultimo de la gracia (salvar al hombre) a vivir de manera en que ella enseña, iniciando primeramente con una actitud de esperanza.
La gracia es una manifestación (epifanía) “se ha” o “ha aparecido” como el himno en medio de la primera carta a Timoteo (4.16) así la manifestación de la gracia irrumpe en la historia del hombre, como el misterio velado de los tiempos, ahora manifiesto a todos los hombres, por medio de Cristo. Con una retórica bien tejida Pablo dice: Esta epifanía ya ocurrida una vez volverá a ocurrir, pero la primera tiene varios propósitos, para poder disfrutar de la segunda.
Y es que el propósito es claro es salvar al hombre, dándonos una posición de justicia, como dice Ro 5.15-17, “... pero don vino a causa de muchas trasgresiones para justificación” esta gracia que proviene de Padre según Ro 3.21.26, dada a través de nuestra fe en Jesucristo tiene una dimensión enorme, no es exclusiva para un grupo o pueblo, ni mucho menos clase social, su dimensión sobrepasa todo entendimiento y es extendida “a toda la humanidad”.
Para ella ha sido dispuesta, la enemiga de Dios, sus vasos de ira pueden ser vueltos vasos de misericordia (Ro 9.22-23) a través de esta manifestación, a través de Cristo. Como dice Cranfield, p. 228 a los Romanos “con el fin de que las vasijas de misericordia comprendan que lo que se revela en el caso de ellas es indudablemente la riqueza de la gloria de Dios, la riqueza de la gloria de su ilimitada misericordia, y no una gloria merecida, de algún modo por ellas”
Entendiendo el proceso, la procedencia de la gracia y el propósito de ella junto con su amplia dimensión, necesitamos no solo saber de ella o recibirla sin ninguna responsabilidad aparente, ante esta verdad incomparable e incomprensible solo queda la fe que es bien aceptada como el único medio para juntarse con el mediador. Incrustados en esta verdad por fe, entendemos entonces que nos falta mucho por saber y que nuestra fe no limita la razón sino la estimula a saber más de aquel quien ahora es nuestro amigo.
Por esta causa el segundo propósito de la gracia en este pasaje aparte de manifestarse como lo demuestra la “y” es 12y nos enseña que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria justa y piadosamente,
Está aparición que irrumpe en el tiempo, “nos enseña” que desde su revelación, está en constante acción, ella es activa y no pasiva, es cambiante y no estática, ella cambia personas, les enseña la actitud que debemos tener mientras “aguardamos”, mostrando su actividad a través de la transformación personal de cada vida, renunciando a la vida pasada heredada (1P 1.18) a una vida sobria, justa y piadosa. Llevando esta actividad de la gracia a la ultima actitud del creyente y es la del celo por hacer buenas obras, la cual se manifiesta como indicador de la obra creciente del creyente.
La gracia no es libertad sin límites, es el único camino abierto a través del cual podemos caminar, pero necesitamos saberlo caminar, como todo camino lleva a algún lugar, este nos lleva al Padre. La enseñanza es una actitud de renuncia, que evidencia la enseñanza didáctica del Espíritu en aquel que ha sido enseñado en por él o por la gracia. Hasta este punto la santidad y sobriedad en los asuntos del mundo son evidenciadas como punto de partida del creyente, no así los falsos maestros que Tito tiene que reprender, para salvación de ellos mismos.
La necesidad de Tito era establecer ancianos, para poder corregir lo deficiente, es un proceso en el cual deben de incluir a todos, sean hombres, mujeres, jóvenes esclavos, si son parte de la iglesia este es el proceso por el cual deben de pasar, no para ser salvos, sino que él hacerlo demuestran la obra salvadora de Dios obrando en ellos. Los frutos deben ser expuestos y los falsos maestros saldrán a la luz por la verdad de la luz, que ilumina al verdadero creyente a seguir los pasos de la gracia. No a seguir fábulas judaicas, sino a la verdad del evangelio de la gracia, para cada cretense, como para cada creyente.
Es impresionante ver como el evangelio, como este mensaje tiene un progreso divino a través del tiempo: primero se manifiesta irrumpen en el tiempo; segundo desde que hizo su aparición está en constante actividad (Espíritu Santo) llevando este mensaje a toda la humanidad; tercero aquellos que han creído al anuncio, les enseña cómo debe vivir esta misericordia, en un sentido 1P 1.16-20 se ve reflejado aquí, la santidad es el fruto de la enseñanza de la gracia, del Espíritu según Ro 5-8 y 1Pedro 1.20; cuarto la gracia nos capacita mientras esperamos para la espera y el quinto punto de la gracia es hacernos participes de la manifestación de nuestro gran Dios Jesucristo, verlo y deleitarnos en él, es la cumbre de la misericordia extendida.
Siguiendo la enseñanza de la gracia 13mientras aguardamos la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Nuestra actitud de renuncia al mundo para la vida verdadera, es un claro reflejo de nuestra confianza puesta en Dios en aquello que todavía no vemos. Esta renuncia puede ser paralela a la de Ro 5.2, y una actitud puesta en la gracia firme de Dios y una actitud de gloriarnos en esta esperanza que aguardamos.
Esto es dice Cranfield, p. 98 “resultado de la confiada expectativa de la gloria de Dios” A luz de estos versos (Ro 5.1-5) que la gracia o igual Espíritu, no solo nos capacita para esperar con fe para regocijarnos en un futuro, sino que aquí y ahora podemos regocijarnos, en la tribulación tanto interna como externa. Porque en medio de ella sale a la luz la perseverancia, que demuestra nuevamente nuestra esperanza, gracias a la Gracia dada por Dios, su Espíritu que nos fue dado y nos guía.
La declaración de este verso es impresiónate: “Jesús es Dios”. Fue Dios mismo que vino a morir por nosotros, fue su obra redentora, la kenosis divina, y su pasión, la que hace posible está gran esperanza. La divinidad de Jesús es clarificada para todos los cretenses y para todos los creyentes en todo el mundo, de cualquier época. Pero falta más! y este es el momento de decir Aleluya!
Esta manifestación aguardada por todos los verdaderos creyentes, es porque ya ha ocurrido con anterioridad la primera, la mención no esta, pero la fe en la resurrección de Cristo y su venida es fundamental en la vida del cristiano y esta fue ocurrió porque:
14El se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
La obra de la gracia es gracias a la obra de Jesús, él es el Canal, la Fuente, el Camino, toda la manifestación gira alrededor de él. Él se ofreció como sacrificio expiatorio para nuestra redención, como sustituto de la humanidad, para que cada creyente sea quien fuese, sin distinción de raza, posición social, estuviera libre a través de esta entrega inefable, insostenible ante el pecado y dispuesta a ser aplicada a todo aquel que cree. Jn 3.16
E sto es redención: Pagar el precio de una deuda de un convicto que es incapaz de hacerlo por sí mismo para ponerlo de vuelta en libertad. Todo esto para que fuésemos su pueblo y no un pueblo más, sino aquel que refleje su corazón y su persona. Uno que busque celosamente el bien del prójimo, un pueblo que ande no en sus propios negocios sino primero en los del Reino.
Es evidente que la iglesia es el pueblo escogido por Dios, para evidenciar la gracia y llevar la verdad del evangelio, no solo gritando a viva voz, un concepto redentor, sino que nuestras obras hablan de ese gran Dios que nos rescato por su puro amor, así como la tierra habla de él como Creador, nuestra obras deben hablar de un pueblo redimido y santo por la gracia de Dios.
Estas grandes verdades que conforman el evangelio Tito debe enseñarlas de diferentes formas y maneras, para que lleguen a ser comprendidas y cumplidas.
15Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad, nadie te menosprecie.
La vida de Tito y su posición de encomendado le brinda la autoridad necesaria para esta ardua labor de enseñar con amor, aunque de una o de otra manera los creyentes y falsos son confrontados es por amor a ellos y a la verdad del evangelio. Aunque muchos no les gustara la verdad, no debe permitir que prevalezca la mentira, su punto es exponer la verdad para que salga a luz lo deficiente y ser corregidos todos aquellos sin acepción ante la verdad del evangelio.
Podemos decir entonces que Dios se ha manifestado, una vez y para siempre, mostrando su gracia a toda la humanidad a través de la obra salvadora de Jesucristo, que se manifiesta en el creyente, no solo salvándolo sino transformándolo, llevándolo a la santidad que conlleva una vida en la gracia. Esto sin perder de vista la expectativa que genera la gracia en el creyente en la espera del ser amado, “queremos ver su gloria” es la frase del creyente, estar con él en su manifestación es el deleite esperado por cada uno, mientras, vivimos de manera que nos regocijamos en la esperanza que nos ha sido dada y no solo eso, sino testificamos a través de las diferentes obras y actitudes que Cristo y su gracia pueden ser vida y verdad en aquellos que lo aceptan y siguen. Esto es una verdad para Tito y usa obra en Creta, pero también para cada creyente donde se encuentre. 
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